LUCERO DEL OCASO
Cuando el sol comienza a bajar, lo hace sin prisa, como si no quisiera despedirse de aquello que contempló durante todo el día. Y cuando finalmente se marcha, queda un pequeño resplandor en el cielo, una luz que parpadea con el deseo de seguir brillando.
Así quiero que sean estas rosas para ti: un pequeño lucero en medio del ocaso, llevando en cada pétalo un mensaje de afecto.
Porque hay sentimientos que, incluso en la distancia o en la ausencia, encuentran la manera de seguir iluminando.