¿QUIERES SER MI NOVIA?
Es la pregunta más sencilla,
pero también la que puede cambiarlo todo.
La que nace entre miradas tímidas,
entre sonrisas que aún no se atreven a decirlo en voz alta.
La que guarda la ilusión de caminar juntos,
de descubrir poco a poco un nuevo nosotros.
Hoy, entre estas flores,
solo quiero preguntarte algo:
¿Quieres ser mi novia?