SINFONIA DULCE
Escucho tu voz y recuerdo una sinfonía, de esas que me cristalizan los ojos y atrapan mi atención. Notas dulces salen de tu boca, ligeras y precisas, como acordes que nacen en el aire y se quedan vibrando en mi memoria. Te regalo este detalle como un pequeño gesto de gratitud por el hermoso concierto que cada día me ofrecen tu voz y tu presencia.